miércoles, 29 de octubre de 2008

Asesinato de los Padre Jesuitas Otto Messmer y Víctor Betancourt en Moscú

El P. Víctor Betancourt, jesuita de Ecuador que trabajaba en el Instituto de Filosofía, Teología e Historia “Santo Tomás” de Moscú ha sido asesinado en el domicilio de la comunidad el sábado 25 de octubre por la noche. Al reentrar a la comunidad el lunes por la tarde día 27, después de un viaje al extranjero, el P. Otto Messmer, superior de la Región Rusa, ha sido asesinado en el mismo lugar. Al percibir su ausencia durante estos días, un compañero jesuita se dirigió al domicilio de la comunidad el martes 28 y se encontró con los cuerpos sin vida y con evidentes signos de violencia. Motivo por el que dio parte a la policía.

En estos momentos la policía desarrolla su investigación y no excluye ninguna hipótesis.

El P. Otto Messmer, ciudadano ruso, nació el 14 de julio de 1961 en Karaganda (Kazakhstan), en el seno de una familia profundamente católica de origen alemán. Entró en la Compañía el 1 de septiembre de 1982 en Vilnius, fue ordenado sacerdote el 29 de mayo de 1988 en Riga y emitió sus últimos votos en Novosibirsk el 7 de octubre de 2001. Desde el 13 de octubre del 2002 era el Superior de la Región independiente Rusa de la Compañía de Jesús. Dos hermanos jesuitas de Otto son Mons. Nicolás, obispo de Bishkek, en Kyrgyzstan, y Hieronymus, que pertenece a la Provincia de Alemania.

El P. Víctor Betancourt nació el 7 de julio de 1966 en Guayaquil, Ecuador. Entró en la Compañía el 14 de septiembre de 1984 en Quito y fue ordenado sacerdote el 31 de julio de 1997 en la misma ciudad. Hizo sus estudios en Argentina, Ecuador, Alemania e Italia. En Roma defendió su tesis de doctorado en Teología el año 2004. Desde el año 2001 formaba parte de la Región Rusa. Ha trabajado en pastoral vocacional y últimamente era Profesor de Teología en el Instituto Santo Tomás de Moscú.

Agradecemos las muestras de cercanía que se han recibido desde el primer momento en que ha habido confirmación de la noticia. Y pedimos sus oraciones por el eterno descanso de los compañeros muertos y por el fin de toda violencia.
“Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante
de mis hermanos, conmigo lo hicieron” Mt 25,31-46

2 noviembre 08 Max Verduzco S.I.


Las lecturas nos hablan de los difuntos y de la vida después de la muerte.

1ª- “Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia, una destrucción. Pero los justos están en paz.”

“Ellos esperaban confiadamente la inmortalidad” … Recibirán una abundante recompensa; Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí.

El Señor reinará eternamente sobre ellos…Dios ama a sus elegidos y los cuida.
En este párrafo vemos verdades fundamentales sobre la muerte y la vida:
La muerte, salida de este mundo, no es una desgracia ni completa destrucción.
La vida en la tierra, no es la única que existe. Se continúa después junto a Dios
Se recibirán las debidas recompensas y reconocimientos que no se dan aquí.
El Señor reinará eternamente sobre ellos; Dios los ama y cuida de ellos.
La muerte de cualquier persona nos suscita la pregunta: ¿Todo termina en esta tierra o se continúa, de otra forma, en otra parte? Dios nos abre a la esperanza.

Sal. “Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del Señor toda mi vida, para disfrutar de sus bondades y estar continuamente en su presencia”

2ª- “Nosotros estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos… Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros” Por regalo de Jesucristo podemos iniciar desde este mundo la forma de vida a la que estamos destinados: “Amar a los hermanos” Todos somos eres humanos y por ello somos hermanos. Que el Señor nos conceda no reducir sólo, a la familia pequeña o ampliada, la hermandad, sino ampliarla hasta donde el corazón nos alcance.

El Evangelio nos presenta varias revelaciones:
- “En la venida del Hijo del hombre, rodeado de su gloria y acompañado de sus ángeles… habrá separación. Unos a la derecha y otros a su izquierda.
- El Señor reconocerá y premiará a todos los que hicieron obras buenas a los necesitados: dar de comer al hambriento, de beber al sediento, hospedar al forastero, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y encarcelados. El amor al prójimo tiene estas pequeñas o sencillas concretizaciones. Esto lo hacen diariamente, las mamás, personas de servicio doméstico, trabajadoras sociales
- La revelación más importante está en la afirmación de Jesús: “Yo les aseguro que cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos conmigo lo hicieron”. Jesús está presente en toda la humanidad y toma como servicio prestado a su persona lo que hacemos por los necesitados del mundo.

Pidamos al Señor, especialmente, en estos tiempos de crisis financiera, desempleo, hambrunas, enfermedades, encarcelados y alza de precios… la capacidad de reconocerlo en cada una de esas personas sencillas y necesitadas. De ver su rostro en ellas y prestarles servicios sencillos y humanitarios. Así estaremos finalmente con El a su derecha. Que así sea.

viernes, 24 de octubre de 2008

¿Cuál es el mandamiento más grande de la Ley?

“Maestro, ¿Cuál es el mandamiento más grande de la Ley?” Mt.22, 34-40
26 oct. 08
Max Verduzco S.I.

Las lecturas nos hablan de los mandamientos más importantes de la Ley

1ª- El segundo Libro del Antiguo Testamento, el Éxodo presenta diversas concretizaciones de los diez mandamientos de la Ley de Dios. Son normas que considera necesarias para mejorar su presente y, sobre todo, para caminar mejor hacia el futuro. “No hagas sufrir ni oprimas al extranjero, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. No explotes a las viudas ni a los huérfanos… Cuando prestes dinero no te portes como el usurero…”

Los Mandamientos de la Ley de Dios se formulan como normas impositivas según las circunstancias y grados de desarrollo que se van presentando en el Pueblo de Israel. Necesitamos, igualmente, reformular las normas fundamentales para que sean aplicables a nuestros pueblos y culturas.

Sal. Señor tu eres mi refugio, mi salvación, mi escudo, mi castillo…

2ª- San Pablo reconoce que los Tesalonisenses, con la alegría que da el Espíritu Santo, han aceptado la palabra de Dios… Abandonando los ídolos, se convirtieron al Dios vivo y verdadero para servirlo y esperan que venga desde el cielo su Hijo, Jesús. La conversión y el servicio son fruto del Espíritu Santo que se muestra con alegría.
Nuestro servicio al Señor y a los hermanos en todas sus necesidades debe tener el signo de la alegría pues nace de la fuerza de Dios y de la seguridad que estamos haciendo loo correcto, cumpliendo, desde el corazón sus mandatos.

El Evangelio muestra las discusiones de Jesús con los doctores de la Ley. ¿Cuál es el mandamiento más grande? De alguna manera quiere un resumen o una síntesis de los mandamientos y preceptos de la Ley. Pregunta por uno.
Jesús responde: El más grande y el primero de los mandamientos es: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” Siempre pone a Dios en el centro. De El recibimos la vida, la creación y la conservación. No podemos dejarlo a un lado, sin tomarlo en cuenta. Se le debe amar, agradecer y obedecer sus preceptos.

Sorprende que a continuación Jesús le dijo: El segundo es semejante a este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” No sólo esta Dios sino todos los humanos que formamos la humanidad. Jesús resume la segunda tabla de la Ley en este precepto universal, de múltiples aplicaciones en tiempo y cultura.

Pidamos al Señor nos conceda la gracia del Espíritu Santo para interiorizar plenamente estos dos grandes mandamientos que fundan Toda la Ley y las enseñanzas de los profetas. Y también pidamos la gracia de actualizar y regionalizar el amor al prójimo. En muchas partes del mundo serán las víctimas de guerra, migrantes, pobres, desempleados, víctimas de inundaciones, huracanes, terremotos, segregación racial, cultural o religiosa.

Que el Señor nos conceda traducir sus mandatos en nuestra vida diária. Que asì sea.

jueves, 16 de octubre de 2008

Vayan, pues, y enseñen a todas la naciones

“Vayan, pues, y enseñen a todas la naciones, bautizándolas en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir
todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con
ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” Mt 28,16-20
19 octubre 08
Max Verduzco S.I.

Las lecturas hablan del mensaje universal de Jesús.
1ª- Isaías anuncia de manera profética: “Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”. El creador de todos los pueblos, que se han hecho diversos, recibirá de ellos oración y alabanza. Se cuida en no acentuar las diferencias: “Velen por los derechos de los demás y practiquen la justicia…” Respetar los derechos de los demás nos hermana a todos.

Sal. “Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.

2ª- San Pablo ruega se hagan plegarias universales: “Que ante todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, y en particular por los jefes de Estado y las demás autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada a Dios y respetable en todo sentido”
Los jefes de Estado y demás autoridades gobiernan en pluralidad. Su labor es vital para que todos los ciudadanos podamos llevar una vida en paz, en la que cada uno pueda entregarse a Dios y llevar una vida respetable. Tolerancia y respeto son fundamentales para vivir en paz. Pidamos al Señor por ellos, para que en tiempos de turbulencia y calamidades naturales, se preocupen por el bien común sobre intereses sólo económicos o partidistas.

En el Evangelio, Jesús resucitado, envía a sus discípulos a la mayor tarea globalizadora: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues y enseñen a todas las naciones… enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” La promesa de la presencia de Jesús, con sus discípulos y con la humanidad, hasta el fin del mundo es la garantía de que su enseñanza puede llegar a todas las naciones.
Gran apoyo se necesita del Espíritu Santo para poder enseñar con verdad “todo lo que ha mandado Jesús” y separarlo de las costumbres regionales de cada pueblo y nación. Desde el inicio de la Iglesia surgieron esos problemas. A los paganos convertidos, unos querían, imponerles prácticas judías. San Pablo los defendió.
En tiempos especiales de globalización, pidamos al Señor la sabiduría y la prudencia para trasmitir íntegramente su mensaje de “Amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos” pero separado de los ropajes culturales y sociales con el estos grandes preceptos han crecido en las diversas partes del mundo.
El refrán dice: “A la tierra que fueres, haz lo que vieres” Que el Señor nos conceda a todos el encarnar su mensaje en los pueblos y costumbres de los que lo reciben. Que nos conceda el don y la sabiduría de inculturización adecuada. Que así sea.

viernes, 10 de octubre de 2008

Salgan, pues, a los cruces de caminos y conviden al banquete

“Salgan, pues, a los cruces de caminos y conviden al banquete
de bodas, a todos los que encuentren” Mt.22,1-14
12 octubre 08
Max Verduzco S.I.


Las lecturas nos hablan del llamado universal que hace el Señor para su Reino

1ª- Isaìas profetiza: “En aquel dìa, el Señor del universo, preparará sobre este monte un festìn con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisito y manjares sustanciosos”
La reunión final de toda la humanidad la representan como una gran fiesta- banquete, preparada por el Creador de la humanidad, a la que están convocados todos los pueblos de todos los tiempos.
Gran fiesta de “Fin de curso” que nadie se puede perder.

Sal. “El Señor es mi pastor”…”Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, tu vara y tu cayado me dan seguridad”

2ª- San Pablo nos cuenta su experiencia: “Yo se lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre” El Señor cuida de todos en todas la circunstancias.En cualquier estado el nos invita a participar en el gran“FESTIN”
No importa si estás agobiado por mucho trabajo o gozas de merecida jubilación

El Evangelio relata la parábola: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero estos no quisieron ir. La boda está preparada, por eso dijo a sus servidores: salgan a los cruces de caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren. Salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados”
El gran banquete, por su hijo, lo prepara el Señor. Todo está listo. Invita, primero, a aquellos con los que sentía alguna obligación. Sorpresivamente no quisieron asistir, sino que maltrataron y aún mataron alguno de sus criados.
La parábola estuvo dirigida a “Los sumos sacerdotes y ancianos del Pueblo” Ellos captan que aunque son los primeros invitados al Reino, no quieren entrar.
Pero la voluntad del Señor es más ámplia. Desea celebrar con todos la boda de su Hijo con la humanidad. Por eso llama a todos.

El llamado universal contrasta con la reprensión y castigo para el que encontró que no llevaba el traje de fiesta. Tenemos que descubrir lo que significa “traje de fiesta” Parece evidente que no se trata del vestido físico, venían del campo.
Creo que se refiere al deseo de participar en la fiesta que el Señor organiza para la humanidad. El nos da la vida y la invitación para participar en ella. Al menos se requiere el deseo de estar, agradecer y gozar lo que se te ofrece.

Pidamos al Señor que nos conceda el deseo de participar en su Reino. De agradecer la invitación, de reconocer que El organiza el banquete y que podemos participar en èl, sin ninguna consideración de nuestra raza, religión o condición social. Que nos conceda los fundamental: Reconocerlo y el deseo de estar con el El en el banquete de su Hijo. Que asì sea.

ATRIBUYEN MEDICINA AERONÁUTICA A JESUITA DEL SIGLO XVI

*** El sacerdote José de Acosta documentó hace más de 400 años los beneficios, patologías y trastornos del organismo humano asociados con la altura

*** Entre los males que identificó está el conocido Mal de Montaña



Paso a paso por la montaña, el hombre gana altura y comienza a experimentar alteraciones en su organismo. La presión atmosférica aumenta al tiempo que la hipoxia —trastorno que priva al organismo de oxígeno— se hace presente, la cual disminuye sus capacidades físicas y mentales. La vista se nubla y la boca se torna seca mientras el desmayo amenaza con hacerlo presa.

Es la crónica del ascenso humano en su afán por conquistar las alturas y desafiar la gravedad. Estos anhelos por no permanecer estáticos y en contacto con tierra firme, sufrieron procesos que comenzaron hace siglos con los primeros esfuerzos por llegar a la cima de las montañas. Posteriormente, se transformaron, gracias al desarrollo tecnológico, en intentos por surcar los aires y emular a las aves.

Estos desafíos a la naturaleza presentaron consecuencias físicas inmediatas y a mediano y largo plazo, en los personajes que se atrevieron a realizarlos. Dichos resultados fueron registrados a través de la observación y la experimentación por individuos interesados en el tratamiento de los trastornos y su curación. Tal es el caso del sacerdote jesuita José de Acosta, quien arribó al continente americano en abril de 1572.

Lo anterior es el tema central de la ponencia Elementos curativos en el Nuevo Mundo, presentada por Martha y Faustino Hernández, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el marco del Décimo Congreso Internacional Salud Enfermedad, de la prehistoria al siglo XXI, que se lleva a cabo en el Museo Nacional de Antropología (MNA) y concluye este sábado 6 de septiembre.

El religioso es considerado hasta el día de hoy, pionero en el desarrollo de los principios que rigen la medicina aeronáutica, también conocida como aeroespacial, la cual se encarga de estudiar las patologías y trastornos del organismo humano asociados con la actividad aérea.

Según palabras de Martha Hernández, con el tiempo innumerables investigadores han contribuido al desarrollo de curas y remedios para resolver los síntomas y malestares provocados por la altura. Hasta el momento, en el campo de estas disciplinas, se tienen identificados algunas alteraciones como visión negra y roja, hipoxia, fobia a volar, cinetosis o trastorno del viaje, caracterizado por vómitos, náuseas y falta de equilibrio, síndrome de adaptación espacial, fatiga de vuelo y jet lag o síndrome de husos horario.

El religioso originario de Medina del Campo, España, pisó tierras de Lima, Perú, en un primer momento, y 14 años después, en 1586, se trasladó a la Nueva España para aplicar lo descubierto hasta el momento y desarrollar nuevas teorías. De acuerdo con los investigadores, la altura que caracteriza a ambos países ayudó en gran medida a que el jesuita lograra desarrollar nuevas hipótesis y experimentar con la aplicación de remedios caseros.

Durante su estancia en territorio novohispano, Acosta se puso en contacto, por medio de correspondencia, con otro sacerdote jesuita, Juan de Tovar, para documentarse sobre la historia de los antiguos mexicanos y conocer algunos de los padecimientos que los aquejaban con mayor frecuencia.

A partir de este intercambio postal, el primero pudo recopilar toda la información suficiente y necesaria para la redacción de su obra más importante, Historia natural y moral de las Indias, publicada en Sevilla, España, en 1590.

El también amante de la naturaleza, intentó explicar en su texto los efectos que causan los vientos y los lugares por donde transitan. Al mismo tiempo, los clasificó de acuerdo a sus propiedades, en "lluviosos, secos, enfermos y sanos; calientes y fríos; serenos y tormentosos; estériles y fructuosos".

Al considerarlos agentes de sanación en algunos casos, y causa de enfermedad en otros, afirmaba que los vientos pueden ser "generadores de males" o motivo para destruirlos. Por ejemplo, mencionaba que "el aire del mar era el principal causante de los mareos acompañados por vómitos y dolores de cabeza".

Entre otros males que Acosta identificó a partir de sus experimentos empíricos, está el conocido como Mal de Montaña, caracterizado por la falta de adaptación del organismo a la altura. Se ha determinado que la gravedad de este padecimiento se relaciona directamente con la velocidad de ascenso y la distancia ganada, cuestiones que el sacerdote observó hace más de cuatro siglos.

El Décimo Congreso Internacional Salud Enfermedad, de la prehistoria al siglo XXI, se lleva a cabo del 1 al 6 de septiembre en el auditorio Fray Bernardino de Sahagún, del Museo Nacional de Antropología; la entrada es gratuita.

RESCATAN MOLINOS CONSTRUIDOS POR JESUITAS

*** El proyecto planea la restauración de molinos industriales del siglo XVIII
*** El sitio será un centro cultural, y quedará concluido en 2012


"Un religioso jesuita pidió permiso a su superior para fumar mientras rezaba, y le fue negado; al otro día regresó y preguntó si podía rezar mientras fumaba; y le dijeron que sí".

Esto es sólo un ejemplo de la habilidad de los jesuitas para lograr lo que se proponían, sin desobedecer jamás las órdenes de sus superiores, relató Mónica Martí, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien asegura que con esta misma filosofía los religiosos construyeron grandes obras, como los Molinos de Xuchimangas.

En el siglo XVIII, en Tepotzotlán, Estado de México, el crujir del trigo era ensordecedor en los Molinos de Xuchimangas, donde una máquina movida por agua molía todas las mañanas grandes cantidades de cereal, para abastecer y financiar el funcionamiento del colegio de humanidades (juniorado) de la Compañía de Jesús en la Nueva España, anexo a lo que hoy conocemos como Museo Nacional del Virreinato (MNV).

Más que ruido, la molienda generaba un gran concierto, con el sonido del agua, las piedras y los granos. La melodía de estos tres elementos quedó atrapada en la construcción de 4,700 m2, ubicada en un anexo del huerto del MNV, que se rescatará mediante un proyecto integral que supera los 44 millones de pesos, y que concluirá a finales de 2012.

La intervención contempla tres etapas: liberación, consolidación, reintegración e integración de todo el terreno donde se localizaban los molinos, complejo formado por dos conjuntos (altos y bajos), una zona intermedia, conocida como la administración, habitaciones, patios, almacén de granos, y un importante sistema hidráulico constituido por "aguas rodadas" que aportaban la energía y fuerza para realizar la molienda del trigo.

Como era su costumbre, la orden jesuita procuraba que todas sus obras y colegios fueran autosustentables: "Moler trigo fue la forma más práctica para asegurar la manutención de los colegios, debido a la gran cantidad de agua que había en Tepotzotlán", revela Martí.

No obstante estas condiciones favorables, la instalación del molino estaba sujeta al permiso de la Corona española y el Vaticano, quienes desaprobaron su establecimiento dentro del colegio, pero nada dijeron sobre su construcción afuera del mismo.

Siguiendo al pie de la letra las instrucciones, los jesuitas construyeron los molinos en un terreno anexo a la huerta, y los registraron como "Molinos de Xuchimangas", nombre heredado de una hacienda cercana.

A la fecha, sólo ha concluido una de las tres etapas del proyecto de restauración, que consistió en el rescate de la crujía, ubicada en el área de la administración, pues ésta, de acuerdo con el arquitecto Ricardo Sánchez Ramírez, presentaba un alto grado de deterioro, ocasionado por el paso del tiempo.

La crujía formó parte importante del sistema de molinos, pues en ella comenzaba y terminaba el proceso de molienda industrial que realizaban los religiosos en el siglo XVIII. En ese lugar —de 200 m2— los encargados de la administración de los molinos recibían la semilla y entregaban los pedidos.

El rescate de este recinto ─que albergará una sala de usos múltiples y exposiciones temporales─ comenzó en septiembre de 2007 y concluyó en diciembre del mismo año.

Los trabajos incluyeron consolidación y reconstrucción de muros, techos, pisos y puertas, con los mismos materiales y procesos de construcción que se usaron en el siglo XVII. Los muros fueron levantados con adobes, como los de la edificación original, para luego ser aplanados con una mezcla de cal, arena y baba de nopal, ésta última para darle adherencia al aplanado y evitar su caída.

En la parte alta del terreno, donde entraba el agua de la presa La Concepción — ubicada a 10 kilómetros del MNV— que servía para el funcionamiento de las piedras de molienda, se encuentra el conjunto conocido como "el molino de arriba", que será restaurado en la segunda etapa del proyecto.

En esta zona, construida en el terreno natural, con pisos y muros de piedra, el INAH y el MNV instalarán un museo de sitio con tecnología multimedia para recrear el trabajo de los jesuitas, y que el público pueda entender y apreciar la importancia de los molinos de Xuchimangas, como una industria avanzada para su tiempo.

La última etapa consistirá en el rescate del "molino de abajo". En su parte superior, donde permanecen los vestigios de una bodega y una serie de arcos, se construirán cubículos para investigadores, además del área secretarial y una sala de juntas. En lo que fue la bóveda del molino se instalará una sala de usos múltiples para conferencias y presentaciones de libros.