viernes, 19 de septiembre de 2008

Gramática del miedo / Juan Villoro

El terrorismo borra las nociones militares de "frente" y "retaguardia"; carece de táctica visible; no se sabe si avanza o retrocede. Es más: no se sabe quién es el enemigo. Su única noticia es el horror inesperado.

Cada mañana los periódicos mexicanos anuncian los muertos de la jornada anterior. Para sobreponernos, relegamos el drama a una zona ajena: "los narcos se matan entre ellos". Esta negación es ya imposible. La violencia ha llegado al territorio de los inocentes.

El peligro es difuso: ¿quién ataca? Este espanto es seguido por otro: ¿quién defiende? Las recientes detenciones de secuestradores revelan la participación de mandos policiacos. El combate se está perdiendo, pero lo más dramático es que ni siquiera podemos establecer los bandos. Mientras el Poder Judicial no se depure, no habrá otra sensación que la impotencia.

Todos los sectores políticos han contribuido a esta incertidumbre. El crimen organizado sentó sus reales durante los gobiernos del PRI y el PAN ha sido incapaz de frenar la violencia. El PRD no ha ofrecido mejores resultados en los sitios donde ha gobernado.

La mayor responsabilidad compete -por razones obvias- al Ejecutivo. La inepta política del presidente Calderón ha provocado una reordenación de los cárteles. El Ejército salió a las calles a simbolizar poderío y sólo consiguió agitar un avispero, incrementando las ejecuciones. Las redes de financiamiento y lavado de dinero del narco están intactas y no ha habido detenciones de altos cargos coludidos con el crimen organizado (el último fue Mario Villanueva, por iniciativa del gobierno de Zedillo). El narco mueve el mismo dinero que el petróleo. Es obvio que ese circulante sólo puede llegar a su destino con complicidades oficiales. Sin embargo, los dos gobiernos de la alternancia han perdido la oportunidad de investigarse a sí mismos.

En respuesta al patrullaje del Ejército, las mafias reformularon su estrategia. Ricardo Ravelo ha documentado en la revista Proceso las "narcocumbres" que condujeron a una nueva repartición del territorio. Además, el crimen emprendió una progresiva difusión del terror. Los cadáveres configuran un discurso progresivamente escabroso en el que es posible distinguir "firmas": una banda deja encajuelados, otra decapitados, otra encobijados. Las huellas de tortura y las mutilaciones integran un alfabeto, un estilo reconocible de aniquilación. El video de la autopsia del cantante Valentín Elizalde se puede ver en la red y es posible advertir una técnica cada vez más precisa en la divulgación de atrocidades. Lo que antes eran fotos tomadas con un celular ahora son artificios con posproducción.

El derroche de armamento también es una táctica teatral: los narcos tienen tantas armas largas que se dan el lujo de abandonar 15 en el lugar de los hechos; algunos atracos son cometidos por sicarios disfrazados con uniformes reglamentarios; otros ocurren a afrentosa cercanía de los cuarteles; en todos, el impacto escénico es notorio.

Ante los indistinguibles cuerpos policiacos prospera el "oprobio de autor", la violencia con un estilo reconocible. El enemigo es incierto, pero su salvajismo es cada vez más próximo y diferenciado. La disparidad entre no saber quién amenaza y saber muy bien de qué es capaz crea un clima donde la paranoia es una forma de la sensatez.

El narco va ganando dos guerras: una la realidad, otra en la representación de la violencia. ¿De qué manera se puede reaccionar? La peor respuesta sería la de la normalización de la mirada, aceptar -en la célebre formulación de Hannah Arendt- la "banalidad del mal".

¿Es posible estar informado sin que los datos del horror paralicen al testigo? ¿Cuáles son los límites para exponer los saldos del crimen? ¿Hasta qué punto apoyamos el horror al conjugar su gramática en los medios? Los locutores hablan de "levantones" como si usaran un sustantivo común y los noticieros se ordenan según el guión de "trabajo" del crimen organizado. La indiscriminada exhibición de la violencia acaba por convertirse en un infomertial de quien la comete. ¿Perderemos la cabeza a fuerza de ver decapitados?

No se trata de ocultar la verdad, sino de articular un discurso oponente. Urge una conferencia nacional de medios para llegar a acuerdos sobre cómo regular la difusión del crimen en la arena mediática, donde su efecto es tan fuerte como en el mundo de los hechos. En la sociedad de la información, la resistencia y la esperanza se deben comenzar a construir en los espacios simbólicos que ahora se limitan a ser la caja de resonancia donde el delito adquiere la acrecentada contundencia del sonido directo y el close-up.

Llegamos al último y más dramático punto de esta guerra: las víctimas han dejado de ser selectivas. Cualquiera califica como secuestrable o sujeto de venganza. Los 24 ejecutados de La Marquesa han sido descritos como albañiles o jornaleros. Las granadas lanzadas en Morelia el día del Grito atentaron contra una indefensa multitud. Las amenazas que han llegado por correo electrónico en Villahermosa y Ciudad Juárez se dirigen al ciudadano común. No sabemos quién es el enemigo. No sabemos quién es la policía. Sabemos que estamos en la mira.

En 2007 Rosa María Robles presentó en Culiacán "Alfombra roja", una instalación que de manera irónica aludía a la pasarela de las celebridades en Hollywood. La pieza estaba hecha con ocho mantas de encobijados. La artista logró disponer de evidencias reales, teñidas con la sangre de las víctimas. Esto dio lugar a un contencioso y las alfombras fueron retiradas. Entonces, Rosa María Robles tiñó una cobija con su propia sangre.

El arte se adelanta a la cosas que vendrán. Las dos fases de "Alfombra roja" revelan la forma en que el horror se ha desplazado. Antes la sangre era de "ellos". Ahora es nuestra.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

OBRA EL ETERNO RETORNO. nietzsche diónysos cristo. Teatro Danza
Libreto de: P. Jorge Manzano, S.J.




Nietzsche, provocador,
pone en crisis tus más
elevados ideales,
tus más profundas
convicciones.

Fecha: Sábado 20 de Septiembre de 2008.
Horario: 2 Funciones: 18:00 ó 20:30 hrs.
Lugar: Auditorio San Pedro

Boletos en las oficinas del Centro Cultural Loyola de Monterrey, A.C. y en Ticketmaster al 8369-9000 . http://www.ticketmaster.com.mx/ y en taquillas del Auditorio el día de la función.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

“Como si presente me hallase”.

“Como si presente me hallase”.

Así como el cazador de patos antes de afinar la puntería limpia su escopeta, así también, en el campo de la espiritualidad, hay que darle servicio de alineado y balanceo a nuestro sistema sensorial. Para Ignacio los cinco sentidos nos llevan a sintonizarnos con la creación. Al contemplarla, el Creador nos sale al encuentro. También, en las meditaciones de los Ejercicios Espirituales, el peregrino de Loyola nos invita a remontarnos a aquella cueva donde nació Jesús. Imaginación y sentidos absorben con nitidez cada detalle que rodea al pesebre.

En esta ocasión, aparte de recomendar dos sitios en internet, quiero compartir una experiencia. Hace poco fui con mis alumnos de la Pereyra a ver U23D. Película fraguada por Catherine Owens, directora de cine, quien comenzó a cocinar la idea de filmar un concierto con la más avanzada tecnología en tercera dimensión (3D). El experimento se le propuso a U2 y se concretó en la última gira de Vértigo, grabando los shows que la banda ofreció en Latinoamérica. El producto final ha llegado a las pantallas del país y el resultado es impresionante, como bien pueden atestiguar mis alumnos. Uno se pone las gafas y la ilusión nos hace creer que Bono se sale del celuloide para saludarnos.

Ignacio de Loyola fue un visionario no sólo en el campo espiritual, creo que si lo invitáramos a la mega pantalla IMAX no se sorprendería, si acaso nos reclamaría que no hubiera olores y sabores. Digamos que su sexto sentido iba más allá de lo que comienza a ofrecernos el séptimo arte. A él le bastaba cerrar los ojos para abrirse a otras dimensiones. En fechas próximas, el cine que viene traerá un alud de películas en 3D. La recomendación es tanto para que vayamos a verlas y también para incorporar, por así plantearlo, esa tecnología a nuestros sentidos, de tal manera que nuestras meditaciones y contemplaciones sean una asombrosa experiencia que nos haga vibrar al modo “como si presente me hallase” (EE 114).

Sitios recomendados:
http://www.u23dmovie.com/

lunes, 8 de septiembre de 2008

Centro ProDH - Sobre la inseguridad

Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez / Septiembre de 2008

Durante las últimas semanas la preocupación ciudadana por la inseguridad ha ocupado un
lugar relevante en los medios masivos de comunicación. En el marco de revelaciones sobre
crímenes lacerantes, de ningún modo justificables, el 21 de agosto se firmó el Acuerdo
Nacional por la Seguridad Pública y el 30 del mismo mes se hizo en la ciudad de México una
marcha replicada también en diversos lugares del país.

Sin embargo, pese a la exigencia de mayor seguridad, se habla poco de derechos humanos,
aun cuando seguridad y derechos forman un binomio indisoluble. Algunas voces oportunistas
plantean falsas soluciones para revertir la inseguridad, como el aumento de penas, cadena
perpetua, pena de muerte o el robustecimiento del aparato punitivo.

Las organizaciones de defensa y promoción de derechos humanos, sabedoras de la justa
indignación de quienes son víctimas de la violencia criminal, consideramos que las mejores
soluciones deben surgir de un debate racional y no sólo de la exasperación y el hartazgo.
Deseamos, por lo tanto, contribuir con nuestra palabra a ampliar el debate.

Los defensores y las defensoras de derechos humanos concebimos la seguridad como un
derecho. Pero no como un derecho relacionado exclusivamente con el mantenimiento del
“orden público” y la razón de Estado: la seguridad de las personas, de todas las personas, a
vivir con dignidad y sin amenazas el disfrute de sus más esenciales derechos. Por eso no
hablamos del derecho a la seguridad pública sino del derecho a la seguridad humana; una
seguridad que supone la reducción efectiva de los índices de criminalidad, pero también la
erradicación de otras violencias como la pobreza, la degradación de la naturaleza, la agresión
intrafamiliar, los delitos de cuello blanco, la corrupción gubernamental, los abusos policiales y
militares o los cacicazgos rurales.
Desafortunadamente no es la idea de seguridad humana la que orienta las políticas públicas
impulsadas por los actuales gobiernos. El Acuerdo Nacional por la Seguridad lo evidencia: se
centra en la prevención y represión del delito, considerando al Estado mexicano en “guerra”
contra la criminalidad. Las consecuencias de esta concepción limitada de seguridad son
previsibles: surgirán nuevos cuerpos policiales y aumentarán el número y las facultades de los
miembros de estos cuerpos; crecerán las partidas presupuestales de las fuerzas de seguridad;
serán propuestas leyes para incrementar las penas y expandir el uso del derecho penal; habrá
nuevas y más equipadas cárceles; etc.

No dudamos de que en un contexto de temor generalizado, a menudo amplificado por los
medios masivos, políticas de este corte sean bien vistas por amplios sectores, lo que lleva
también a los miembros de la clase política a capitalizar la situación en su propio provecho.
Sin embargo, desde la perspectiva de derechos humanos, consideramos que insistir en la
existencia de una guerra permanente contra la delincuencia y pensar desde esa lógica las
acciones gubernamentales entraña el riesgo de no plantear estrategias claras al no definir con
precisión quién es el “enemigo”. El efecto trágico de estas políticas represivas es que se
termina por someter a los “enemigos”, históricamente identificados con grupos sociales
excluidos y se exceden los límites del poder estatal. Los peligros inherentes a esta perspectiva
son preocupantes. Ya durante las décadas de los sesenta, setenta y ochenta conocimos en
México lo que ocurre cuando desde el aparato estatal se caracteriza como enemigo a un sector
social y se emplea el discurso bélico: torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones
extrajudiciales, acompañadas del deterioro del tejido social. Realidades que, por cierto, se
presentan ya en varios estados de la República. Es real el riesgo de que la espiral de violencia
desatada cuando son empleados el lenguaje y las prácticas de la guerra no tenga fin.
Por eso debemos pensar de otra manera la seguridad. Más desde la mirada de largo plazo que
desde las agendas inmediatistas; más desde la pluralidad de la sociedad mexicana que desde
una pretendida uniformidad que no refleja adecuadamente la realidad del país; más desde los
derechos y la democracia que desde la represión y el autoritarismo. Hablar de la seguridad
como derecho no es mera retórica. De este punto de partida se desprenden pautas concretas
para las políticas públicas en la materia, entre las cuales están: el diseño de una política
criminal centrada en el uso mínimo, racional y estratégico del derecho penal; la reforma
policial; la transparencia y la rendición de cuentas; los controles civiles sobre las autoridades
castrenses; la participación ciudadana efectiva; la persecución de los delitos de cuello blanco y
de servidores públicos; la no estigmatización de los sectores marginalizados; el respeto
irrestricto a los derechos de las víctimas y de los imputados; la tutela del derecho a la
intimidad en las estrategias de comunicación social de los órganos que integran los sistemas de
justicia y seguridad; la renovación de las políticas de prevención del delito; la regulación
apropiada del uso de la fuerza, etc.

En este tema, la labor de los defensores y las defensoras de derechos humanos, lejos de ser un
obstáculo, constituye un aporte imprescindible de contraloría ciudadana. En contextos como el
actual es sumamente necesario evidenciar, mediante casos y situaciones concretas, las
perniciosas consecuencias de las políticas de mano dura y confrontar los discursos construidos
sobre abstractas nociones de “seguridad pública” y “guerra contra la criminalidad”.
La demanda de seguridad sólo será viable en el largo plazo si es entendida como un derecho
de todas las personas, incompatible con la violación y la insatisfacción de los derechos
fundamentales. Si se insiste en recortar derechos para aumentar la seguridad, las
consecuencias serán lamentables.

Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez
Serapio Rendón No. 57-B Colonia San Rafael 06470
Teléfonos: 5546 8217, 5535 68 92, 55667854,
Fax: extensión 108
http://www.centroprodh.org.mx/
correo: prodh@centroprodh.org.mx

viernes, 5 de septiembre de 2008

CELAMEX cumple 50 años


En el Centro Laboral México, Institución de Asistencia Privada y obra de los jesuitas en México, cumplimos 50 años de servicio continuo a algunos sectores marginados y empobrecidos del Valle de México.

Un poco de historia (por si no puedes abrir el archivo en formato PDF): a finales de los 50’s un grupo de jesuitas y también algunos laicos promovieron la creación de una obra social que atendiera a personas de escaso recursos. Esto se fue concretando y el 12 de diciembre de 1958 se creó oficialmente la Obra social legaría.

La escuela técnica para obreros, la casa de ejercicios espirituales también para trabajadores y trabajadoras, la escuela primaria son la cristalización de los sueños de servicio, junto con otras actividades de tipo asistencial.

Actualmente CELAMEX ya no tiene la escuela técnica, ya no tiene relación con la escuela primaria. Ahora es un centro que brinda:

1. Acompañamiento psicológico, con terapias individuales, de pareja y grupales. Para niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores. Se ofrecen también talleres de desarrollo humano.
2. Acompañamiento espiritual a personas y grupos de trabajadoras y trabajadoras, con retiros ignacianos, ejercicios espirituales de una semana o en la vida diaria, acompañamiento espiritual individual, talleres de oración, liderazgo ignaciano, formación cristiana a través del programa Magis, etc.
3. También atendemos a 28 jóvenes/adultos con capacidades distintas (desde síndrome de Down hasta algunos autismos leves), esta atención pretende ser integral: psicológica, pastoral, educativa, laboral, física, ocupacional y recreativa.

Seguimos atendiendo prioritariamente a personas de pocos recursos económicos. Y ahora estamos volviendo a atender a trabajadores y trabajadoras no sólo de manera individual, sino también a grupos organizados, sindicatos, etc. Con esto queremos colaborar en el desarrollo integral de las mujeres y hombres que se acercan a nosotros a pedir nuestra ayuda.

Somos un equipo de cerca de 50 personas entre trabajadores, personas de servicio social y voluntarios

Esta cena show es precisamente para celebrar con alegría, satisfacción y con grandes deseos de seguir trabajando y dando nuestro servicio. Promover y difundir nuestra obra social, recaudar fondos para fortalecer y continuar nuestra tarea, compartir con todos los asistentes nuestra alegría por estos 50 años.

Eugenia León será quien nos acompañe con su hermosa voz.

Los datos del evento

Lugar:
México D.F.; Hotel Fiesta Americana Reforma. Salón Ciudad de México (se ubica en el primer piso). Domicilio: Paseo de la Reforma 80 (esquina con Atenas) col. Juárez, delegación Cuauhtémoc. Frente a la estatua de Cristóbal Colón.

Servicio de estacionamiento:
Interior del Hotel valet parking $120.00 todo el evento
Sobre la calle de Atenas (detrás del hotel, pertenece al mismo) de auto-servicio $120.00 todo el evento

Costo de la cena show:
3 precios diferentes:
Mesas cercanas a escenario $1,500.00 (mil quinientos pesos)
Mesas intermedias al escenario $1,000.00 (mil pesos)
Mesas al final respecto al escenario $750.00 (setecientos cincuenta pesos)


Horario:
A las 20:00 horas recepción y registro
De 20:00 a 20:30 horas “copeo”
De 20:30 a 21:30 horas cena
De 21:30 a 22:00 horas música ambiental
De 22:00 a 23:30 horas presentación de Eugenia León
De 23:30 horas en adelante rifa de 5 hermosas obras fotográficas temáticas (espiritualidad, la naturaleza, grupos sociales organizados y resistencia) del fotógrafo Enrique Carrasco sj, aportación para la rifa $100.00


Modalidades de apoyo:
La mejor (aún para los que no viven el D.F.) es que compren su boleto y venga a compartir con nosotros este día tan feliz y hermoso)
Otra, que compren uno o varios boletos aunque no puedan asistir, ya sea porque viven fuera del D.F., o porque tienen ya programado otro compromiso. Esta opción no es la mejor pero nos ayuda. Si este es el modo en que nos puedes ayudar por favor avísanos para aprovechar los lugares.
Que no compres boletos, pero nos quieras ayudar con alguna aportación económica al alcance de tus posibilidades. En esta opción los datos para depositar están más abajo.


Modo de pagar los boletos:
* Si no se requiere recibo deducible depositarlo en (esta es la forma que más nos conviene a nosotros):
Banorte, en la cuenta:
A nombre de: Jesús Acosta González
No: 018383314-1 Suc. 295 Legaria

Y por transferencia electrónica con la siguiente:
CLABE: 072 180 001 838 331 416

En el caso de que yo, Jesús Acosta González sj), sea el contacto directo y nos ayudes sin la necesidad de darte recibo deducible de impuesto, avisarme al correo cuchosj@gmail.com o al cuchosj@prodigy.net.mx ; o a los mismos teléfonos de abajo a la extensión 103.


* En caso de requerir recibo deducible depositarlo en la cuenta de Bancomer
A Nombre de: Centro Laboral México, IAP
No.: 00183301877 Suc. 0280 Legaria DF

Y por transferencia electrónica con la siguiente:
CLABE: 012 180 001 833 018 778

Y en este caso solicitar los siguientes datos para la elaboración del recibo deducible

Nombre
RFC
Domicilio Fiscal
Y copia de su cédula fiscal

Una vez hecho el deposito favor de mandarnos la información a la siguiente dirección oscar.duque@celamex.org.mx o comunicarnos a los teléfonos 5527-7321; 5527-3712; 5527-9691el folio electrónico o número de movimiento.

Para comprar boletos: por favor comunícate a los teléfonos ya anotados, de lunes a viernes de 9 a 2 y de 4 a 8; los sábados de 9 a 2.

De antemano Muchas gracias por ayudarnos.
Una gran y fraterno abrazo.

Jesús Acosta González sj
Director General

lunes, 1 de septiembre de 2008

AL FILO DEL CIELO - Luis García Orso, S.J.

AL FILO DEL CIELO

Un joven se detiene a cargar gasolina, junto a la carretera del desierto turco. No sabemos quién es ni a dónde se dirige. Por los empleados sabemos que es el día del Bayran. Sólo al final de la historia sabremos el destino del joven viajero; muchas sorpresas y vicisitudes habrán de suceder a lo largo de dos horas de película. Bayran es la celebración turca musulmana del día en que Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por obedecer fielmente a Dios, pero éste detuvo la muerte del niño “porque no me has negado a tu hijo único”, y en su lugar ofreció un carnero. Y Abraham llamó a aquel lugar “Dios provee” (ver capítulo 22 del Génesis).

Auf der Anderen Seit (Al otro lado / Al filo del cielo), del realizador turco-alemán Fath Akin, es una dramática y conmovedora historia sobre el sacrificio y sobre la providencia, situada en un contexto bien determinado del tiempo actual que une necesariamente la vida de personas turcas y alemanas, en un cruce de identidades, culturas, lenguas, religiones, generaciones, géneros, y sobretodo vidas reales. Seis personajes son los protagonistas: dos madres y un papá (el viejo Alí, la prostituta Yeter, la alemana Susanne); dos hijas y un hijo (Ayten, Lotte, Nejat); cuatro personas turcas y dos alemanas. Las vidas de estas seis personas se irán acercando, tocando, conectando, y también separando dolorosamente, por el misterio de la casualidad, de los accidentes, del destino, o de la providencia. Sólo muy poco a poco cada espectador irá comprendiendo cómo o por qué, o quizás no lo podrá comprender, como Abraham no busca entender el sacrificio que se le pide, y sólo se rinde en fe y en esperanza.

La muerte estará siempre presente en la historia; y aunque por el contexto en que se narra, la muerte podría deberse al conflicto turco y kurdo, a los brotes de resistencia terrorista, o a la represión xenófoba, aquí es una muerte mucho más simple, más accidental, más absurda, y por ello más dolorosa y trágica. Como si nuevamente alguien pidiera el sacrificio de un inocente. En un momento de la película, dos protagonistas caen en la cuenta de que la historia de Abraham e Isaac se recuerda tanto en el Islam, como en el Cristianismo, pero ambos coinciden en no creer en un Dios que exija la muerte del hijo único, sino en una paternidad-maternidad que ofrece protección. Y ésa será también una clave de su conducta. Con todo, la muerte llegará sin poder evitarlo, y ellos mismo tendrán que brindar por ella y rehacer sus vidas con nuevo sentido y esperanza.

Si Dios se arrepintió de pedir el sacrificio de Isaac, Al filo del cielo es también una historia sobre el arrepentimiento; a la prostituta y a la joven rebelde se les pide que lo profesen de viva voz, y varias veces las personas muestran un hondo gesto de arrepentimiento por sus acciones: el viejo, su hijo, la madre germana. Cada uno son simplemente seres humanos débiles, necesitados, invitados a ir más allá, invitados a pedir perdón y ofrecer amor.

El joven director Fatih Akin logra extraordinariamente una honda narración de vidas que se afanan, buscan sentido, pelean, se rebelan, se sacrifican, se arrepienten, y luego parecen quedar tan solas y desamparadas; de seres que siempre van buscando a alguien y no logran encontrarlo, aunque casi se topen con él, al otro lado; de seres humanos que esperan con tristeza la reconciliación de sus vidas, y aprenden con dolor cómo abrirse a ella.
Sólo al final de la película, justo cuando es el día de la celebración, de aquel día que Abraham llamó “Dios proveerá”, porque El supo qué dar en el lugar del sacrificio, encontraremos una última clave: el joven Nejat de pie en la playa, en un día soleado, mirando al horizonte, al punto donde el mar y el cielo se unen: al filo del cielo.

Luis García Orso, S.J.
Agosto 23 de 2008

El sueño que canta la tierra / Enrique Carrasco, SJ.